1. Cortar una papa en rodajas
2. Colocar 3 rodajas en un recipiente con agua
3. Colocar otras 3 rodajas en un recipiente con agua y sal
4. Dejarlas reposar 30 min.
5. Observar la flexibilidad y textura de las papas
Resultado: a las rodajas sumergidas en el agua sola, no les paso nada, su textura era normal y no tenian flexibilidad, en cambio, las rodajas sumergidas en el agua con sal se volvieron un poco flexibles y su textura era algo suave.
miércoles, 5 de marzo de 2008
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